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Arlette Gutiérrez / El Sol de México
Ciudad de México.- En México “decir la verdad cuesta”, pues en los últimos años se ha convertido en uno de los países más peligrosos en el mundo para ejercer el periodismo. Por ello, escritores, legisladores e investigadores dieron a conocer la formación de la Fundación para la Libertad de Expresión, AC.
El presidente de la fundación, Armando Prida Huerta, indicó que México vive momentos difíciles para la libertad de expresión, debido a la corrupción, impunidad y delincuencia organizada que han generado asesinatos y desapariciones de periodistas.
Advirtió que “en este oscuro episodio nacional”, los periodistas viven con mayor riesgo que todos los demás, el de ser lesionados, por lo que defenderlos “es defender el derecho de todos a estar informados para que puedan, con la verdad, tomar decisiones que ayudarán al desenvolvimiento de sus vidas y el rumbo del país”.
Por ello, dijo, los miembros de la fundación se suman al llamado del presidente Felipe Calderón de promover la denuncia en contra de la delincuencia común y organizada, ya que es por el bienestar y la seguridad de todos.
Prida Huerta insistió en que la “libertad de expresión cuesta” represiones, amenazas, calumnias, agresiones y a veces hasta la vida, pero también este derecho garantiza respeto, democracia y menos violencia.
Por su parte, Ernesto Villanueva, experto en libertad de información de la UNAM, indicó que si bien ya existen muchas organizaciones que defienden la libertad de expresión, ésta responde a circunstancias inéditas e incluye a personalidades con diversas visiones, posturas políticas y criterios.
Y es que el consejo directivo de la Fundación para la Libertad de Expresión está integrado, además, por Jorge Carpizo, Raúl González Pérez, Elena Poniatowska, Ángeles Mastretta, Francisco José Paoli Bolio, Gerardo Priego y Rafael Loret de Mola.
Agregó que el crimen y el narcotráfico no son los únicos enemigos para la libertad de expresión, sino también aspectos como la intolerancia y la impunidad.